jueves, 12 de julio de 2012

El pececito que nunca tuve. 

Que a estas horas de la vida te siga asustando el teléfono estas ¡Jodida!

Parece un buen día para pintar...



Cobalto.

Creo que cada vida nueva pretende un nuevo blog e incluso un corte de cabello, y creer ser lo suficientemente optimista el día anterior, para soñar un sueño y no es redundancia,  si se tiene en cuenta que yo me entiendo.
Si no siempre se sonríe hay que aprovechar con deleite cada momento en el que se hace. Quizás me vuelva diario, quizás me haga bolita y abandone este blog, o quizás y con gusto dejaré cada viaje de Martinah en Granada.