Entre tanto, no tengo tiempo para perder estos 22 minutos que perderé, sí alguien sabe que es el número 22 sabría cuanto lo odio, y cuanto deseo que jamás hubiese existido.
Hay un límite para admitir cansancio y soledad, no se si sea este, pero, no paro de ser la protagonista de este tan mal titulo. Podría hablar de estar sola pero, para ser sincera, ella ha estado tan pendiente de mi que tengo que ser una mal agradecida al decirlo, sólo estoy sola en este minuto en este instante en estos 22 minutos y hasta la mañana.
Entender la vida, son de esas ''tontas'' cosas que me gustan, hoy tengo un límite y llego, no se con que colapso con responsabilidades o el valor de estas, la seguridad la inseguridad, miedo a que, quisiera encontrarme a el color preferido de mi buso de lana, y llorar sin tener la obligación de decirle porque lloro.
Un filminuto podría ser la versión de como se ahogan mis pestañas, o de deseos oscuros pero, bastante claros para mi. Creo que el mejor regalo de la vida podía ser sincero con alguien, quizás ese es el verdadero amor que me ronda por la cabeza, confianza de lo absoluto. Poder gritar lo que se tiene en la cabeza, sin el miedo de ser juzgado o cuidado, que esa misma persona te lleve al baño, que no se quede en la noche, que no se desnude, que simplemente se quede hasta que me quede dormida, que no agote de su repertorio ninguna película y que se busque palomitas sin calorías, que me prohíba escribir todo esto en inglés y que sobre todas las cosas, se ría de lo estúpido como yo lo hago.
No se si me agotan las energías o la misma vida espera que yo en estos minutos entienda, que para ese sofa, esa cobija y esa persona aún me falta mucho por aprender. Pero, ya iba siendo hora de parecer menos humana, y no citar tanto al profesor de estética, ya iba siendo hora de admitir que muero de ganas por envolverme en frío y dejar de ahogarme la cabeza para no pensar.
¿Pre entrega? - No tengo puta idea.
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