jueves, 29 de noviembre de 2012

Hechizos de amor


Supuse que para empezar debía decir, vivo en Bogotá.
Para mi no era habitual encontrarme con gente leyendo, menos en un bus, pero últimamente le encuentro cambio a esta ciudad, quizás no sentido pero, cambio, como no quisiera negar ni ser mal interpretada, igual amo, amo esta ciudad. (comentario que puede que sobre)

Pero ¡vaaagh!, que leer en un bus es como besar mientras se come, para mi no tenía nada de sentido, bueno, en ese bus y menos a esa hora.
Igual algo tan inevitable en mi es que me entrometiera en esas páginas y pudiera darme cuenta que era de la misma editorial, con la que nos sentaban a mis amigas y a mi, a poner nuestras cabecitas a leer, tanto lo recuerdo, que cambiabas de color según el nivel de lectura.

Con el solo hecho de pensar en la editorial, con sus buenos recuerdos, ya era más fuerte la atracción, para que ignorará la molestia de los últimos días de clase, con la GRAN molestia de ir en un bus y con tantas personas.

Pero el libro, lo que bien recuerdo es que se llamaba hechizos de amor y por no escribir esto más pronto, olvide una historia que realmente me encantó, en mi vaga memoria, de como un niño se hizo inolvidable en la vida de una niña, pequeñas historias de amor de chicos pequeños, como yo decía, y lo que más me parecía extraño de toda la escena, era quien lo leía, parecía ser una trabajadora promedio de no más de 60 años, supongo, a mi parecer, que me dio mal de publicista y encerraba a todos en cajas, que las llamaban target.
Al igual, ella con su detalle, con la delicadeza que le encontré leía cada página, con lentitud y al parecer fascinada porque entre la incomodidad del lugar, supuse que tenía que atraparla lo suficiente para no querer cerrar sus manos y cerrar lo ojos.

Entre nada, y yo que me dejo asombrar con tanta ''bobada'' pensaba, ¿ Cuánto tiempo los seres humanos creen el amor? pues el libro era lo más esperanzador y tierno que hace mucho no leía, luego me dije, simplemente lee, pero, luego volvía a enredarme y pensaba, todos seguimos pasando páginas de la historia que nos gusta o si no simplemente cerramos el libro, lo que me parecía un crimen a la experiencia, pero, yo no era quien para hablar de ello.
Bueno no me enredo mas , o bien,  nos quedamos en esas páginas enamoradas releyendo la historia pero nos quedamos por como sea el interés, y con ello llegaba a impresionarme el montón de personas que querían volver a ser niños, volver a lugares seguros pero la unión entre infancia y amor, para mi no era nada seguro, creo que jamás quisiera volver a ello, y prometiéndome no ser diario, lo que más veía en esa señora es que sin duda, lo mucho que quería evitar llegar a parecerme tan siquiera en los pies, era indudable lo enredada que estaba ese día, y lo que logra enredarme hoy escribirlo, ¿por qué el amor nos hace tan endebles y parecidos a todos? ¿Por qué el amor lograba encerrarnos?,

Entre mucho, detallando todo sólo lograba mirarme a mi, y pensaba, que lo único que quería dejar de ser, era la niña que llego con todos sus dibujos a la clase de teoría estética.

Armar una bolsa, recoger todo, botarlo, y quitarle la analogía a dios del amor. Pero, a quien quería mentirle para mi infortunio no dejare de ser la entrometida que miraba libros a su al rededor y entrega sus dibujos en teoría estética.
Y bueno, mejor paro de escribir porque ayer me entrometí en un libro de ''planner'' y para ser sincera, la publicidad me confunde más que el amor.



Jamás olvidaré al profesor de Teoría Estética.

-DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA adolescencia.(Del lat. adolescentĭa).1. f. Edad que sucede a la niñez y que transcurre desde la pubertad hasta el completo desarrollo del organismo.



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