lunes, 14 de enero de 2013
Todo comienzo.
Como darle un beso en el hombro, encapsularlo en planos, en filtros de colores.
Para hacer, como todo comienzo, un corte de cabello, un rose con las manos.
Tengo que aprender a diferenciar la izquierda de la derecha, la diferencia de un pantalón a un vestido y la felicidad, si corre a dos brazos y se estrella con sus poros.
sábado, 12 de enero de 2013
Nuestro diecinueveavo 12.
Siempre he creído que ese libro le pertenece más a él que a mi, que si de mis manos hubiesen salido tan hermosas palabras tendría una gran dedicatoria. Pero, al no ser yo la autora de la coincidencia que todos llamamos padre y algunos amábamos más que nuestra propia vida. Pensaba que arrancar las páginas y entregárselas ese era acto, para mi profundo, en el que en el libro de mi vida, si algún día quisiera prestarlo, notaran que había algo fuerte que me complementaba y que no debía estar con otro más que con él.
Sé quien (medianamente) soy, por su paciencia y su risa. Hemos compartido años, amado colores, tomado del mismo pitillo, abrigado con los mismos poros.
Así que mi descaro, sinceridad y certeza con la vida, sólo pide muchos años más. Y como una niña, que se abraza a su pecho y pide consuelo, porque entiende que la muerte hace parte de la vida, ilusa, pide una sola cosa, esta eternidad.
Feliz Día, gran hombre.
Sé quien (medianamente) soy, por su paciencia y su risa. Hemos compartido años, amado colores, tomado del mismo pitillo, abrigado con los mismos poros.
Así que mi descaro, sinceridad y certeza con la vida, sólo pide muchos años más. Y como una niña, que se abraza a su pecho y pide consuelo, porque entiende que la muerte hace parte de la vida, ilusa, pide una sola cosa, esta eternidad.
Feliz Día, gran hombre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)