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jueves, 9 de mayo de 2013

8-9/18

8 no existió.
9 no faltaron 9 días más para saber que no se quiere volver a escribir más.

Día 9: Cierra la maleta.

martes, 7 de mayo de 2013

7/18


Cuando se acortan las palabras es quizás es el síntoma más fuerte, que estamos perdiendo a alguien.

Día 7:

lunes, 6 de mayo de 2013

6/18

Si los demás lo nombran, se me vienen agotando las palabras. Es increíble que la única persona, que me escucharía y me alentaría, es aquella de la que me despido.
Igual, ¿qué sentido tiene dar lo que nunca nos han dado? esas buenas excepciones, se han acabado. Al parecer el tiempo tampoco cuenta, para evitar que alguien parta de nuestra vida, tiempo esos eufemismos que nunca entenderé.

Día 6: No quiere empacar nada. 

domingo, 5 de mayo de 2013

5/18

Así llega el blanco, cuando las cosas dejan de nombrarse.
Recordar que también se olvidan rostros, recordar que poco a poco negamos lo absoluto, pues así paso a paso entendemos que perder a alguien, es un tanto conforme y milagroso.
Algo de impotencia y de realidad es de lo que nos empezamos a llenar.

Día 5: no empaca nada.

sábado, 4 de mayo de 2013

4/18

El día 4 se suma a días que no existieron, a tiempo que nunca se saco. El tiempo pasa, entendemos que somos más masoquistas de lo pensado, pero daba igual.

Al ver todo de lejos se lograba ver una ventana de marco cobalto, con un vidrio quebrantado, lo suficientemente dañado, para darnos cuenta que la vista plena ya se había tornado de colores imposibles.
Hay días en que no sé, si debemos aprender a cambiar vidrios o es que simplemente, hay ventanas de mundos que se dañan y nada más el hecho de cambiar el vidrio causa tal dolor, que es preferible dejarlo perder.
No tengo ganas de ser valiente.

Día 4: empaca las pinturas cobalto.

viernes, 3 de mayo de 2013

3/18

¿Te escondes de que? Pues ya no hay nadie, la respuesta es lógica.
No había que dañar aquellos días que han sido tan gratos.
Tampoco hay algo más por decir.

3 día: Empaca todas las cosas que jamás se cumplieron.

jueves, 2 de mayo de 2013

2/18

Hablamos por otros porque no tenemos las fuerzas para hablar por nosotros, pero lo irónico es que terminamos, igual hablando nosotros con diferentes voces.
Al dar un abrazo nos damos cuenta, que hay quienes se alegran de que a nuestras respuestas les falte amor.
De nuevos mundos, este me asustó y logra desagradarme, no quiero ser insensata  pero, me pueden más las ganas de voltear mi cara. Quisiera dar un lo siento un perdóname mas ni para eso esta.
Mas días silenciosos que para ser el segundo parecen mentira, entonces llega alguien en medio de perfectas construcciones arquitectónicas y nos dice con un acto, que estaría ahí, involuntariamente, con sonrisa casi perfecta con agradecimiento enorme y empezamos a creer que la vida no es más que la búsqueda al voltear la esquina. (Se me olvido llorar)

Empiezas a darte cuenta, que el único camino que une una(esta) amistad, ha sido separado por la misma rapidez de la ciudad.

Olvidar, no es más que pensar en otros.

2 día: Dos sillas de transmilenio.

miércoles, 1 de mayo de 2013

1/18


Ella tiene dos opciones  hablar o guardar silencio, mas para tomar la decisión correcta no basto de mucho tiempo, tanto ha hablado, que sabe empiezan los días de silencio.
El día con una única función, escoger las botas correctas, deciden caminar tan rápido como pueden y como último recurso rogar porque su padre no la vea llorar por segunda vez y con sutileza mirar por la ventana la lluvia creyendo que el blanco se debe acercar a su vida.

Se despide mentalmente porque es el día uno. Porque no quiere volverse a extender explicando porque se quiere despedir. Porque no quiere ser valiente, porque las despedidas son mejores que empezar a guardar lamentos y reclamar odios.

1 día: Empaca el libro morado.

18 (14) días para perder una amigo.